Discretos pero infalibles. Así se presenta el conjunto Serbio a los cuartos de final en los que se enfrentará a España. No estaba entre los favoritos, no aparecía en las quinielas al principio pero poco a poco se ha ganado un puesto y, visto lo visto en este eurobasket, mañana la ÑBA tendrá que hacerlo muy bien para no despedirse de la competición antes de tiempo. Serbia se ha mostrado sólida en defensa, un equipo compacto que sabe a lo que juega y al que no es sencillo vencer.
A todo esto, ellos fueron los últimos en eliminar a España en una competición internacional. Son capaces de gestionar perfectamente cualquier encuentro y nos tienen bien estudiados. Durante este campeonato han cometido pocos errores y han dejado escapar pocos partidos. Todos estos factores indican que mañana España tendrá ante sí una prueba de fuego, un examen que solo aprueban los que de verdad estudian y, está claro que en este Europeo, la selección nacional ha suspendido en bastantes ocasiones.
Por ello tendrá que empezar a carburar. Corregir todos los vicios negativos que han acumulado durante todo el torneo. No será fácil y no hay mucho tiempo de reacción. Sin embargo, España se merece un voto de confianza. De hecho, se lo ha ganado por todo lo que ha conseguido estos años. Es cierto que la base del equipo ha cambiado. Pau Gasol, Juan Carlos Navarro, Jorge Garbajosa, Carlos Jiménez o Felipe Reyes ya no están y, de manera inevitable, muchos aficionados se preguntan: ¿Se ha marchado con ellos la edad de oro del baloncesto español?
Quizá sea excesivo, pero en parte la respuesta puede estar en ese partido ante Serbia. Puede ser la confirmación del fin o la recuperación del poderío español con un fuerte golpe encima de la mesa. Orenga tiene ante sí uno de los partidos más importantes de su vida. Quizá, un partido para la historia.
Esta es la canasta de Teodosic ante Garbajosa que eliminó a España
No hay comentarios:
Publicar un comentario